EL ARTE ENEL SIGLO XX


La estación de Saint-Lazane en París / Claude Monet. 1877.
Monet se entisiasmó con la nueva tecnología que se percibía por todas partes y que influía fuertemente en la vida cotidiana. Captó la bulliciosa, ruidosa y confusa atmósfera de la estación ferroviaria.

1900. Máximo auge del imperialismo. Rebelión de los boxers en China. Fundación del Partido Laborista en Inglaterra. En Alemania entra en vigor el Código Civil.

1903. Primer vuelo a motor en un biplano construido por los hermanos Wright.

1905. Estalla la Revolución en Rusia. Nace el Fauvismo, "un arte de equilibrio, de la pureza y de la claridad..."

1907. Picasso realiza Las señoritas de Aviñón.


1909. El 20 de febrero es publicado el Manifeste du Futurisme y así nace el Futurismo.

1910. Igor Stravinsky compone El pájaro de fuego.

El arte no es sino un reflejo de la realidad, un producto de los hechos y aconteceres, que se vincula con los momentos ya sea de inercia o de cambio. Por tanto, los movimientos artísticos que se gestaron a principios del siglo XX no escapan a esto, ya que reflejan el movimiento, la ruptura, la crisis, el rechazo y al mismo tiempo los avances, el cambio, lo nuevo e incluso el futuro que al parecer nos alcaza de una forma vertiginosa. También los cambios políticos y sociales, que pronto descubrirían un nuevo mundo, donde gobiernos desaparecerán y surgirán. La guerra, la nueva forma de la guerra, que surgiría en este inicio de siglo marcará a la sociedad no sólo Europea, sino mundial. Y es de la guerra de donde nace el término con el cual se daría a conocer el arte de principios de siglo XX.

Vanguardia es el término y procede del francés Avant-garde,  propio del léxico militar que designa a la parte más adelantada del ejército, la que confrontará antes con el enemigo, la “primera línea de avanzada” en exploración y en combate. De esta forma una línea de artistas adelantados a su época transgreden las llamadas normas, buscan la ruptura con los viejos cánones y la renovación de una forma radical, sustituyen las tendencias, desean enfrentarse con lo establecido puesto que lo consideran obsoleto.

1912. Rodolf Steiner funda la Asociación Antroposófica .


1914. Comienza la Primera Guerra Mundial, que durará hasta 1918. Henry Ford desarrolla y comienza la producción en serie de automóviles.

1916. Nace en Zurich el Dadaísmo. Nace el Surrealismo, cuyo primer manifiesto sería presentado hasta 1924.


1917. La Revolución de Octubre derroca al Zar.

1918. Proclamación de la República de Weimar. Se funda la Bauhaus. Comienza la ley seca en E.U.

Siendo la ruptura con el pasado y la tradición el rechazo por la viejas formas de interpretar y crear del arte, las vanguardias impulsan el proceso de experimentación con nuevos materiales, desde nuevos puntos de vista, con diferentes formas de representar y presentarse en la sociedad de principios de siglo. Los artistas de vanguardia no sólo se distinguen por el rechazo de la viejas formas del arte, sino por ser férreos militantes políticos, que trasladaban su búsqueda de un cambio y renovación, al plano político y social: las vanguardias manifiestan su rechazo a la burguesía dominante que tiende a la exaltación de una serie de valores decimonónicos y superficiales.


Los ruidos de la calle invaden la casa / Umberto Boccioni. 1911.
Según los futuristas el ser humano tenía los medios adecuados para cambiar la imagen del mundo de una forma muy activa. Boccioni no sobrevivió la Primera Guerra Mundial, que destruyó las esperanzas de futuro de toda una generación.

Movimientos como el Art Nouveau, que buscaban la democratización del arte llevando el sentido de la estética hasta los objetos cotidianos y que éstos a su vez fueran asequibles a toda  la población, demuestran una clara oposición con los preceptos establecidos del arte, y la necesidad de un cambio ante la decadente sociedad de principios de siglo, la cual había cambiado drásticamente debido a la migración masiva hacia los nuevos centros urbanos industrializados.

1922. Mussolini marcha sobre Roma.

1923. Hitler marcha sobre la Feldherrnhalle de Munich.

1926. Alban Berg compone Wozzek.

1927. Charles Lindbergh sobrevuela el Atlántico (Nueva York / París),


1929. Viernes Negro: Crac de la bolsa neoyorquina. Se funda el museo de Arte Moderno de Nueva York.

Las fábricas en aumento, la polución y el estruendo producidos por éstas generaban un nuevo estilo de vida cuyo ritmo rompía con la calma de viejos tiempos de obsoletas costumbres; esos fueron los nuevos temas, las nuevas inquietudes de los artistas, poco a  poco abandonaron los paisajes y claros y retrataron el frenesí y descontrol de la ciudad, el ruido, la furia y el poder de las máquinas modernas.

A vista de algunos artistas, esta revolución tecnológica nos lleva a una revolución estética, la cual encuentra la belleza en nuevas formas y lugares y este sentir queda plasmado en el manifiesto Futurista.

“...un automóvil rugiente, que parece correr sobre la metralla, es más bello que la Victoria de Samotracia.” Manifiesto Futurista | Filippo Tommaso Marinetti

Al igual que los integrantes del resto de las vanguardias, los artistas que conformaron este movimiento tenían claros ideales revolucionarios ya fueran anarquistas, comunistas, o simplemente nacionalistas radicales, y coincidían en el menosprecio hacia la tradición y los convencionalismos académicos. Se dice del futurismo, que con el paso de los años habría contribuido al nacimiento del fascismo; aunque el futurismo y el fascismo están separados en el tiempo,  el movimiento artístico pregonaba en su manifiesto ideas como la violencia extrema y la exaltación de lo nacional, y el movimiento político representó la oportunidad de usar con éxito ideologías propias de esa vanguardia, lo cual permite explicar su aspecto típicamente nacionalista y agresivo.

“Queremos glorificar la guerra —única higiene del mundo—, el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los anarquistas, las bellas ideas para las cuales se muere y el desprecio de la mujer.” Manifiesto Futurista | Filippo Tommaso Marinetti


1933. Hitler es elegido Canciller.

1934. Tras la muerte de Hindenburg, Hitler es nombrado Führer y Canciller.

1935. Se emiten las Leyes Raciales de Nuremberg contra los judíos alemanes.

1936. Juegos Olímpicos de Berlín. Comienza la Guerra Civil Española.

1937. Anexión de Austria al Tercer Reich. Picasso Realiza el Gernica.

1939. Con la invasión de Polonia comienza la Segunda Guerra Mundial, que dura hasta 1945.

Así como el fascismo encontró sus raíces en el manifiesto futurista, el dadaísmo surge por consecuencia directa de la Primera Guerra Mundial al crear una conciencia de inutilidad del arte y un grupo de personas, huídas del conflicto y establecidas en Zurich, deciden obrar en consecuencia manifestando su sentir, el cual es: si el arte es inútil y no hay lugar para él, vamos a destruirlo; vamos a destruir la concepción tradicional de la práctica artística. Los dadaístas asumen plenamente su propio papel histórico: el arte no es nada; si no hay sitio para el arte y para el artista, éste deja de tener sentido, renuncia a hacer obras de arte; lo único que hará será denunciar, con un nihilismo lleno de rigor ético.


Las bases de la sociedad / George Grosz. 1926.
Sosteniendo con fuerza una jarra de cerveza y un sable, con una cruz gamada en la corbata y con la caballería del Emperador en el cerebro hueco, un chauvinista se encuentra a la cabeza de Las bases de la sociedad. George empleó la destrucción dadaísta de las formas como efusiva defensa contra la hipocresía, la avaricia y el odio. El escándalo estñetico que causarón la fealdad y la distorsión se convirtieron en armas.

Así podemos ver que las vanguardias tomaban su sentir de los hechos sociales, de las transformaciones de principios de siglo. La búsqueda de la novedad y esa ruptura con lo establecido que las caracterizaba, así como su vínculo con los cambios políticos y sociales, determinarían de alguna forma su duración, ya que estos, si no terminaban llegarían a un momento de calma. Las vanguardias dejaron entonces de ser ruptura y desafío en cuanto se vieron acogidas por la sociedad, al punto no ser más lo nuevo, sino lo cotidiano. Podría decirse que en su espíritu se encontraba su fin.


1940. Las tropas alemanas invaden Francia y otros países.


1941. Alemania entra en la Unión Soviética. Japón entra en la guerra con el ataque sobre Pearl Harbour.


1943. Cambia el rumbo de la guerra tras la batalla de Stalingrado.


1945. Capitulación de Alemania. E.U. lanza la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki. La capitulación de Japón termina con la Segunda Guerra Mundial.

1948. Reforma monetaria en Alemania. Puente aéreo sobre Berlín para contrarestar el bloqueo soviético de la ciudad.


1949. Nace la República Federal Alemana, la República democrática Alemana y el Consejo Europeo de Estrasburgo. Victoria de Mao Tse-Tung en China.

Los grandes sonidos de estruendo de la vanguardia se dejaron de escuchar y pasaron a un tímido susurro agradable a los oídos de un público. Ahora, a mediados del siglo XX, tapados esos gritos, se produce un enfriamiento de la pintura, tanto en Europa como en Estados Unidos. El enfriamiento parecía ya imprescindible o muy necesario, después de los alardes emocionales de Pollock, Rothko y otros artistas de la época, y tiene varias manifestaciones: simplificando podemos hablar de una abstracta y otra que no lo es. La primera es la abstracción postpictórica y la segunda, la no abstracta —la figurativa— es el arte pop, que lleva a cabo el mismo proceso de enfriamiento, aunque por caminos diferentes y con medios también distintos.

Como lo definió Richard Hamilton, uno de sus iniciadores en Inglaterra, en una carta que escribió a Peter Smithson, a principios de 1957, “El arte pop es popular y destinado a un público amplio, pasajero y efímero, fácil de consumir y de olvidar, barato, producido en serie, joven y querido por la juventud, espiritual, sexy, llamativo, simpático, un negocio redondo”.

Los tiempos habían cambiado, una notable recuperación  económica y el consumo que traía aparejado se iba a convertir en la característica definitoria de esta nueva sociedad. Con el termino de la Segunda Guerra Mundial el regreso de miles de soldados a sus países y una aparente tranquilidad entre los bloques políticos, la sociedad se dedicó al consumo y buscó entretenimiento. A estas novedades responde el pop y, por eso, su desarrollo es mayor en las sociedades más avanzadas, también desde el punto de vista económico: los países anglosajones, Estados Unidos en primer lugar, e Inglaterra en segundo. En el resto de Europa la presencia del pop es menos fuerte y se carga de connotaciones que le acercan a otros movimientos o le hacen tomar otros nombres. El pop toma sus temas de la cultura popular, de la calle, tal como los transmiten los medios masivos, prefiriendo los lugares comunes y los estereotipos (la Coca-Cola, Marilyn, la fábrica Disney, entre otros).


M-Maybe (A gril´s picture) / Roy Linchtenstein. 1965.
¿Se trata sólo de un comic ampliado? Seguramente el cuadro M-Maybe de Roy dice mucho sobre la estandarización de las experiencias mediante un idioma pictórico comercializado, del cual ya no se puede huir si se vive en una gran ciudad.

Un notable distanciamiento de los preceptos de sus antecesores de principios de siglo. Estas nuevas corrientes buscan una integración encontrando puntos y lugares en común.

“El arte contemporáneo en la civilización occidental ha sido esencialmente un arte privado y no público, un arte para vender, un arte íntimo de pintura y objetos para ser poseídos” Lucy Lippard
Nuevos temas, nuevos soportes, nuevos espacios cuestionamiento del concepto de unicidad y perdurabilidad en la obra de arte. Esas eran, por lo menos idealmente, las características de la década de los setentas, aunque algunos artistas seguían utilizando el lienzo, si bien sus planteamientos se ajustaban a la revisión del concepto de originalidad: seguían pintando pero a menudo se apropiaban de imágenes existentes. Las manifestaciones de los setentas se replanteaban la tradición, pero la radicalidad última de sus propuestas debería ser puesta en tela de juicio desde la perspectiva actual: pese a querer borrar la historia, se seguía reclamando la paternidad/maternidad de la obra de arte.


1957. Vuelo del primer satélite artificial de la tierra: el Sputnik soviético.


1959. La victoria castrista en Cuba acentúa el conflicto este-oeste.


1961. La construcción del Muro de Berlín pone de manifiesto la división de Alemania.

1965. Comienza la revolución cultural China.

1966. Disturbios de estudiantes en los países occidentales en protesta de la Guerra de Vietnam.

1969. Primer aterrizaje en la Luna del Apollo 11.

1972. Terroristas árabes atacan la delegación de deportistas israelíes en los Juegos Olímpicos de Munich.

1975. Con la muerte de franco España vuelve a la democracia.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigo..muchas felicidades por este blog..no habia tenido la oportunidad de dejarte algun comment, pero en verdad quiero felicitarte por tan buenos contenidos...escribes muy bien!

Un abrazo!
Nanz

bere dijo...

hola gracias por enviarme esto sabes ultimamente he aprendido algunas cosas y esto lo refuerza aun mas y ademas me encanta cuidate.

bere

Marco dijo...

Mi querido Jona, le hace falta al inicio un motivo por el que estés escribiendo este artículo y al final una conclusión, me quedé picado.

Anónimo dijo...

Me latio tu artículo, muy precisa la forma de recordarnos lo que ha acontecido en la historia universal

:D

Kaly

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